Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.
Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora de y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.
Hoar vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.
Nadie se siente bien a las cuatro del madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.
miércoles, 25 de febrero de 2009
LAS CUATRO DE LA MADRUGADA
Publicado por e-chan en 3:02
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario