Siento poner un título tan directo: lo primero. Y no tengo nada claro lo que quiero contar: lo segundo.
La idea de contar nuestras historias en plan fotonovela hispano-norteamericana, mezclando grandes éxitos ya consagrados y utilizar nombres muy muy compuestos y decir cosas como: Carlos José, Luis Enrique no es tu verdadero padre, o ¡no te juntes con esa chusma! mi amor las frígidas no van al cielo, (ni en la tierra) y cosas así, me sabría más si las viese, en vez de ver capítulo de me llamo Earl en inglés, donde NO pillo todo...en fin. Creo que mezclar el concepto latino donde los malos son muy malos y las chicas están muy buenas ;con el concepto gringo donde los malos acaban mal y las chicas están paranoicas es lo mejor...podemos intentarlo.
El Play nos ha dejado agotadas y con falta de recursos y grandes anécdotas o vivencias extraordinarias que cómo tales deberían ser contadas.
Explico el título ahora: Siempre nos pasa que en Otoño estamos especialmente receptivas ya os habréis dado cuenta, si la caida de la hoja caduca tiene que ver algo con esto lo dudo.
En lo personal diré que estoy fatal de lo mío:
En académica y docta definición: Cachonda.
Amigas mucho tiempo que no voy a lo oscuro.
Me asusté un poco cuando el otro día casi le salto a la yugular a Malawi, menos mal que era luna llena y eso me alivió un poco. Este finde también he estado receptiva, a pesar de tener un novio en una chapa, como todas, y es la primera vez en nuestras vidas que se da esta circunstancia y lo que tendremos que esperar a que se repita. De todos modos quiero enviar un mensaje tranquilizador:
Me ha venido la regla...mi sistema hormonal está controlado.